Las autoridades siguen enfrentando dificultades en el rastreo de contactos y la realización de pruebas, elementos clave en la carrera por frenar el brote. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África, alrededor del 80 % de los nuevos casos provienen de fuera de la cadena de contactos bajo seguimiento; esto significa que una proporción abrumadora de las infecciones surge de cadenas de transmisión desconocidas para las autoridades sanitarias.
La UA y la OMS piden coordinación
La gravedad de la situación hizo que la agencia de salud pública de la Unión Africana (UA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) hicieran el miércoles un llamado urgente a la acción coordinada ante su expansión, y advirtieron de que la epidemia no está bajo control, durante una reunión virtual de emergencia con los ministros de Salud del continente.
"Es un hito muy trágico, porque no se trata solo de una cifra", señaló el Dr. Patrick Otim, gestor de programas de la OMS. "Son familias y comunidades las que han quedado devastadas por este brote. La cifra también pone de manifiesto la gravedad de la situación". "El brote está llevando al límite a todos los que trabajan en la respuesta", lamentó.
DW




